20 de julio de 2026 · Equipo TimeCore
Cómo llegar tranquilo a una inspección de trabajo sobre el control horario
Una inspección sobre control horario comprueba que existe un registro fiable y real. Qué preguntará, los tres documentos que deberías generar en minutos y un checklist para llegar tranquilo.
Una inspección sobre control horario no busca pillarte: comprueba que existe un registro fiable y que refleja la jornada real. Si tu sistema está bien montado, es un trámite. Si no, es un problema. Esto es lo que conviene tener resuelto antes de que llamen a la puerta.
Lo que preguntará la Inspección
- ¿Existe registro diario? Con inicio y fin de jornada, para cada persona y cada día.
- ¿Se conserva y está disponible? Cuatro años, accesible para el trabajador, la representación legal y la propia Inspección.
- ¿Es fiable? ¿Se puede alterar sin dejar rastro? ¿Cómo se corrigen los errores?
- ¿Coincide con la realidad? Que las horas registradas sean coherentes con la actividad.
Los tres documentos que deberías poder generar en minutos
- El registro diario por empleado en el periodo que te pidan.
- Un resumen mensual de horas trabajadas y pausas.
- La traza de correcciones: qué se cambió, cuándo y con qué conformidad del trabajador.
Si generar esto te lleva días de recopilar hojas sueltas, ya tienes el primer punto débil.
El detalle que marca la diferencia: reproducibilidad
Un informe de jornada vale mucho más si se puede verificar. En TimeCore, cada informe se calcula desde la fuente de verdad y lleva impreso su hash SHA-256: regenerarlo meses después produce exactamente el mismo documento. Eso convierte tu registro en una prueba objetiva, no en tu palabra contra la del inspector.
Errores frecuentes
- Registros que se editan a posteriori sin dejar rastro.
- Correcciones sin constancia de que el trabajador las conoció.
- Datos biométricos recogidos "porque el aparato lo traía", sin base legal sólida.
- Registros que viven solo en el móvil de un encargado.
Checklist rápido
- Registro diario con inicio y fin, para todos.
- Conservación de cuatro años, accesible.
- Correcciones versionadas, original intacto.
- Conformidad del trabajador en cada cambio.
- Informe reproducible y verificable por hash.
Llegar tranquilo a una inspección no va de suerte: va de tener el registro correcto, íntegro y a un clic.