26 de julio de 2026 · Equipo TimeCore
Ficha sin conexión, sin comprar un solo fichador: web, QR, NFC, tarjeta o PIN
TimeCore es una PWA: cinco maneras de fichar (web, QR o etiqueta NFC en la puerta, tarjeta o PIN en el quiosco), con voz, confirmación push en el móvil y fichaje idéntico sin internet. Sin terminales propietarios, sin obra, sin mantenimiento.
La mayoría del software de control horario te vende una cosa que no necesitas: un fichador físico. Un terminal en la pared, con su fuente de alimentación, su cableado, su contrato de mantenimiento y su factura de 300 a 800 € por unidad. Multiplícalo por cada puerta y cada centro.
TimeCore no funciona así. Es una aplicación web progresiva (PWA): se instala en el dispositivo que ya tienes —el móvil de cada persona, una tablet en recepción, el ordenador de la oficina— y se comporta como una app nativa. Sin tienda de aplicaciones, sin instalar nada raro: se abre en el navegador y se "añade a la pantalla de inicio".
Cinco maneras de fichar. Cero fichadores comprados.
Cada empresa es distinta, así que el fichaje se adapta al sitio, no al revés:
- Desde el móvil o el ordenador — cada persona entra a su portal con su número y su PIN (la sesión se mantiene 30 días) y ficha con un botón que ya le propone lo que toca.
- Con un QR en la puerta — imprimes el cartel desde el panel, lo pegas en la entrada, y al escanearlo el móvil abre el portal de esa persona directamente en la confirmación: "Hola, Eva — ¿Entrada?". Un toque y dentro.
- Con una etiqueta NFC en la puerta — el mismo efecto que el QR, pero acercando el móvil a un adhesivo de céntimos. Lo lee el propio sistema operativo, sin ninguna app.
- Con su tarjeta, en el quiosco — una tarjeta NFC o RFID por persona (o varias: tarjeta y llavero), gestionadas desde el panel. Acercar y confirmar.
- Con su PIN, en el quiosco — seis dígitos personales para quien no lleva tarjeta ni móvil.
En el QR y la etiqueta de la puerta, la presencia la demuestra el hecho físico: hay que estar allí para tocarlos.
El quiosco: una tablet que se convierte en el mejor fichador que has tenido
Cualquier tablet o móvil Android montado en la pared se aprovisiona en un minuto como fichador del centro y a partir de ahí trabaja solo:
- Te saluda por tu nombre y te guía con voz: acercas la tarjeta y la pantalla (y la voz) te dicen "Hola, Marc — ¿Entrada?". El sistema sabe si estás dentro, fuera o en pausa, y te propone lo que toca — sin imponértelo jamás.
- Nunca duerme, pero lo parece: pasados unos minutos muestra un reposo de fondo negro con el reloj (que en las pantallas OLED además evita el quemado). Un toque —o la tarjeta— lo despierta al instante. Y si activas el despertar por movimiento, la cámara detecta que alguien se acerca y la pantalla ya está lista antes de tocar nada. El análisis es 100 % local: ninguna imagen se envía ni se guarda, y la pantalla lo indica.
- Ficha exactamente igual sin internet: misma pantalla, misma voz, misma experiencia. Los fichajes se guardan con su hora real, cifrados con una clave que solo el servidor puede abrir —ni robando la tablet se pueden leer—, y se sincronizan solos al volver la red.
Tu móvil te lo confirma. Y el responsable se entera.
Si activas los avisos en tu portal, cada fichaje se confirma en tu móvil: "Entrada registrada a las 8:02 ✓". Fiches donde fiches: quiosco, tarjeta, QR o web.
Y del otro lado, el responsable puede activar el suyo: si alguien no ha fichado pasada su hora prevista de entrada, le llega un aviso — "Joan no ha fichado; entrada prevista a las 9:00". Un aviso por persona y día, sin ruido. El sistema avisa: nunca ficha por nadie.
Todo bajo control desde el panel
Cada fichador aparece en tu panel con su navegador, su IP, cuándo se aprovisionó y su último uso. ¿Se pierde o lo roban? Un clic y queda revocado al momento: no vuelve a fichar y cada intento queda registrado en la auditoría. Las tarjetas y los PIN se gestionan igual: alta, baja y envío del PIN por email, por persona o en lote.
Lo que te ahorras
- Hardware: 0 €. Reutilizas los dispositivos que ya tienes; el "fichador" más caro es una tablet básica.
- Instalación y obra: ninguna. El cartel QR se imprime; la etiqueta NFC se pega.
- Mantenimiento de terminales: ninguno. Las actualizaciones llegan solas, como en cualquier web.
- Dependencia de un proveedor de cajas: ninguna.
Y a cambio no renuncias a nada de lo que importa en una inspección: cada fichaje queda inmutable, con hora local y UTC, firmado y encadenado, con el dispositivo, el método y la IP registrados, y su informe listo para la Inspección de Trabajo. Del identificador de las tarjetas solo se guarda una huella criptográfica — nunca el número en claro.
¿Quieres verlo en tu empresa? Prueba TimeCore sin tarjeta y empieza a fichar en minutos.